Alba.

Los primeros rayos de Sol se colaron por la ventana que se me olvidó cerrar antes de caer rendido en los brazos de Morfeo. La luz iluminaba la piel desnuda de pudor de Alina. Dormía plácidamente, ese era su gran hobbie.

“¡Vaya sorpresa!” pensé riendo para mis adentros. “Quizás su belleza se deba a las largas horas que pasa durmiendo…”

Era preciosa. Una pequeña obra de arte. Su piel se iluminaba. Cada vez que venía a verme untaba su cuerpo con crema de oro. Por eso siempre era tan sumamente suave. Podría pasarme la vida acariciándola. No fui capaz de resistirme e hice un amago de tocar una pieza de piano, pero se movió. Empecé a tararear una nana que mi abuela me cantaba cuando era pequeño. Dibujó una tímida sonrisa y volvió a caer en un sueño profundo.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s